Policiales
Una carta anónima, un nombre: muerte de Pavel Curitumay aún es un misterio
Manuscrito arrojado a la casa de una periodista “acusa” a una persona
La muerte del ingeniero Pavel Curitumay Salas sigue siendo un misterio.
La muerte del joven ingeniero Pavel Curitumay Salas (33) en la ciudad de Quillabamba, aún es un misterio. La Policía Nacional que esclarece el caso adelantó que habría sido dopado, pero aún no se sabe si murió antes o después de ser arrastrado por el río Vilcanota o quién o quiénes están involucrados.
El general PNP Pedro Villanueva Nole, jefe de la VII Macro Región Policial del Cusco, señaló que una de las principales hipótesis que analizan es que la víctima ingirió una pastilla “eso es hasta el momento lo que tenemos conocimiento” y agregó “‘Clonazepam’ probablemente, no tenemos la determinación química exacta”.
El clonazepam es un fármaco perteneciente al grupo de las benzodiazepinas, que actúa sobre el sistema nervioso central, con propiedades ansiolíticas, anticonvulsionantes, miorrelajantes, sedantes, hipnóticas y estabilizadoras del estado de ánimo, el cual probablemente cambió su comportamiento.
Villanueva Nole, y los pesquisas, aún no tienen con certeza la participación de terceras personas “estamos haciendo el recorrido de la línea del tiempo, dónde estuvo en las últimas situaciones, a ver que podemos recabar”, labor que va acompañada con la visualización de cámaras de vigilancia “tenemos que reconstruir” enfatiza.
Una cámara, que grabó desde una conocida pollería, captó que corría veloz por el jirón Vilcanota, sobre este registro el general no dejó la probabilidad que haya sido perseguido, no desestimando otras hipótesis “puede ser una venganza, un altercado dentro de la discoteca o se haya encontrado con personas de mal vivir”.
La autoridad policial pidió a ser moderados frente a la opinión pública con esta situación, ya que está en plena investigación, más aún si falta analizar la necropsia de Ley que determinará la data de muerte, si acaso murió antes o después de ser “arrojado” o por una falla respiratoria “estamos viendo si fue o no lanzado, la necropsia va a determinar si lo arrojaron vivo o muerto”, subraya.
ANÓNIMA
Mientras la policía hace su trabajo en coordinación con el Ministerio Público, un sobre con un manuscrito en dos hojas fue abandonado a mitad de semana bajo la puerta de la vivienda de la periodista Gladys Papa Delgado, aquí la persona anónima pide que lo lea (aparentemente en su medio de comunicación) y haga entrega a los padres del ingeniero.
“Para que caigan los culpables de la muerte del muchacho”, dice la primera parte, el resto no fue leído y fue entregado al fiscal del caso Yair Salazar Bendezú “Al parecer es una persona que se habría encontrado dentro de la discoteca y habría observado lo ocurrido dentro de la misma. Da un nombre especifico dentro de la carta y piden la investigación de la misma”, relata Gladys en su sintonizado programa “En Punto” por TelePerú.
La carta también es un misterio y alude a una sola persona, y los instantes antes de la desaparición. Este documento se adjunta a los videos de la discoteca “Aruka”, a los registros de cámaras de viviendas particulares (por donde corre Pavel), testimonios recogidos y resultados de exámenes.
Pavel (33) desapareció el 13 de marzo después de salir del local nocturno. Él llegó a Quillabamba después de recibir su primer sueldo de la Municipalidad Distrital de Vilcabamba -probablemente- a celebrar con un amigo.
Ditsy Yarín natural de Quillabamba, pareja de Pavel, relata “he mirado los videos, él ha estado con dos mujeres y dos varones, en total eran cinco personas que le acompañaban”, contó.
Juan Carlos Aruhuanca, propietario de la discoteca, relató que Pavel estaba amenazado, uno de los miembros de seguridad lo escuchó, pero no llamaron a la policía por sugerencia aparentemente de la víctima, y solo le habría aconsejado a que se quedara si acaso los desconocidos estaban afuera.
“El señor estaba ‘sano’, ha apoyado en hacer la limpieza acá” cuenta Aruhuanca, hecho que también habría advertido la administradora del local quien indicó al de seguridad a tomar un mototaxi y así enviarlo “a casa”, luego Pavel abandonaría el local y a casi una semana apareció su cadáver en Pangoa Echarati.
Pavel Curitumay Salas aún no descansa en paz, sus padres que lo enterraron en un cementerio del distrito de Poroy buscan justicia, aunque por el momento les es esquiva.