Mundo
Terrible desenlace, luego del tiroteo ocurrido en Texas
Era una mañana cualquiera en Robb Elementary School, cuando de pronto Salvador Ramos de 18 años estrelló la camioneta que conducía cerca de la escuela en mención.
Ramos, provisto de un chaleco antibalas; dos rifles de asalto y municiones que compró luego de cumplir 18 años, irrumpió la tranquilidad de los estudiantes y maestros; el autor de la masacre se dirigió a un salón de cuarto grado, lugar donde empezó a disparar sin piedad a todos los presentes. Los primeros en llegar a la escena de terror fueron los Agentes de Patrulla Fronteriza que no dudaron en enfrentarse a tiros con el sujeto, es así como uno de los agentes ingresó corriendo con intención de detener tal masacre. Es así que logran dar de baja a Salvador Ramos; quién minutos antes anunció sus planes sangrientos en un mensaje de Facebook, diciendo lo siguiente: “voy a disparar a mi abuela”, “voy a disparar a una escuela primaria”.
Su primera víctima fue su abuela, ella recibió un impacto de bala en el rostro. La anciana de 66 años logró llamar a la policía, quienes llegaron a su auxilio y pudieron evacuarla al centro de salud más cercano.
El joven de 18 años fue descrito como un adolescente “solitario”, “criado en un ambiente familiar tenso”, de contextura delgada, con un notable problema del habla (razones por la cual Salvador habría sufrido bullying, según ex compañeros de su escuela).
Autor del atentado en la escuela Robb.
El saldo de este terrible atentado fue de 21 fallecidos; ayer se confirmó el deceso de 19 niños que no pudieron huir del incontrolable sujeto y 02 maestras (Eva Mireles e Irma Garci) que intentaron cubrir con sus cuerpos a sus indefensos alumnos que tenían entre 8 y 11 años de edad.
Ambas maestras se pusieron al frente de Ramos, tratando de proteger a sus alumnos.
A la actualidad, los inversionistas de armas pronostican un incremento en la compra acelerada de las mismas por temor a que se incremente o cambien las políticas de venta.