Cusco
Condenan a 30 años de cárcel a obrero que mató a hijastra de solo 2 añitos en Cusco
La Corte Superior de Justicia de Cusco, sentenció a 30 años de cárcel al obrero de construcción civil Carlos Fernando Orccosupa Rojas (22), por haber matado a su hijastra de solo dos años de edad, en el distrito de San Jerónimo Cusco.
La Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Violencia contra la Mujer y los
Integrantes del Grupo Familiar del Cusco, consiguió la condena por el delito de feminicidio
agravado en agravio de la pequeñita.
Según la investigación fiscal, el 5 de abril de 2024 el padrastro de la víctima, reaccionó
violentamente luego de que la menor derramara su plato de comida dentro de su vivienda.
Éste le propinó dos patadas en la zona occipital de la cabeza de la niña, dejándola semi
inconsciente.
A pesar de los esfuerzos de la madre por reanimarla, la niña falleció en horas de la tarde sin
recibir atención médica oportuna.
Durante el juicio oral, la fiscal Diana Victoria Huamán Cueto, responsable de la investigación,
presentó las pruebas contundentes que demostraron la comisión del delito. Fue el Segundo
Juzgado Penal Colegiado Transitorio de Cusco, que evaluó las pruebas presentadas y dictó la
medida coercitiva contra el acusado.
Además, se ordenó el pago de 25 mil soles como reparación civil a favor de los deudos de la
víctima. La condena la cumplirá en el Establecimiento Penitenciario de Qenccoro de Cusco.
Aquel crimen conmocionó a la ciudadanía cusqueña, Susan (17) la madre adolescente de la
niña y el tipo, intentaron una coartada al señalar ante la policía que la bebé había
desaparecido en la feria de Sábado Baratillo.
Esta versión no les funcionó, tras los interrogatorios entraron en contradicciones y terminaron
por confesar el crimen a los detectives, y mostraron el lugar donde abandonaron el cadáver de
la niña. La policía, peritos en criminalística, médicos legistas y fiscales llegaron a las riberas del río Huatanay, frente al penal de Qenccoro, y en medio de bejucos encontraron una bolsa de polietileno blanca y adentro los restos de “la chinita” envueltos en una mantita.