Cusco
Mincul y Municipalidad de Urubamba sin soluciones claras en gestión de Machu Picchu
El presidente de la Cámara de Comercio de Cusco, Fernando Santoyo, lamentó que el Estado
no haya tomado en cuenta las recomendaciones, que, desde su sector han alcanzado tanto al
Ministerio de Cultura como a la Municipalidad de Urubamba para abordar distintos problemas
que persisten en la gestión de Machu Picchu, como el tema de la venta de entradas y el
proceso de concesión de la ruta Hiram Bingham a un operador que brinde las garantías.
“Como sector privado, estamos muy preocupados en el tema de las entradas. Hemos pedido
que se centralice de manera virtual, pero no vemos ninguna intención de virtualizar y eliminar
la venta presencial que genera más pérdidas económicas al Ministerio de Cultura y genera
perdida de reputación, insatisfacción y maltrato a los turistas”, declaró Fernando Samntoyo.
Asimismo, dijo que “por el lado del transporte” tampoco ven una solución o un “camino
certero de parte de la municipalidad de Urubamba” para que contar un operador en la ruta de
buses que cumpla con las necesidades de una buena calidad de servicio.
“Se entiende que el día 5 de enero de 2026 deberíamos contar, ya deberíamos contar el
operador o concesionario oficial de la ruta, pero parece que esto todavía no avanza”, expresó.
Ante ello, el representante de la Cámara de Comercio indicó que esta situación podría acarrear contingencias legales hacia la municipalidad de Urubamba, pues la empresa San Antonio de Torontoy estaría a puertas de presentar una demanda contra la municipalidad de Urubamba porque no se habrían presentado las condiciones, según ellos, para que operen en la ruta.
Además, que las instituciones de control del estado como la Contraloría, la misma organización encargada de las contrataciones que han declarado que este proceso de designación directa a una empresa es contra la norma y debería declarar nula la contratación la empresa San Antonio de Torontoy.
Finalmente, reiteró que se tiene que reordenar y volver a la parte legitima normativa y
garantizar que haya una venta centralizada para evitar “pérdidas e insatisfacción”. Y en el caso de la municipalidad de Urubamba, se necesita una posición clara y que diga cual va a ser la nueva hoja de ruta frente a garantizar el servicio de transporte a Machu Picchu mientras no se saque el proceso de concesión de la ruta.