Cusco
Incendios forestales en Cusco dejan cinco muertos y más de 16,000 hectáreas arrasadas
La región del Cusco afronta una situación crítica con seis incendios forestales activos que continúan destruyendo cobertura vegetal, bosques y viviendas, además de cobrar la vida de animales silvestres y domésticos. La Oficina Regional de Gestión de Riesgo de Desastres y Seguridad (ORGRDS) informó que los siniestros afectan de manera severa a provincias como Urubamba, Espinar, Chumbivilcas, Canchis y Paruro, donde brigadas y voluntarios luchan sin descanso contra el fuego.
El impacto humano más doloroso de esta emergencia se refleja en el fallecimiento de cinco personas: tres adultos mayores en Yanatile, Colquepata y Yanahuara, y dos hermanos de 11 y 18 años en Pomacanchi. Las autoridades señalaron que las víctimas adultas mayores suelen ser vulnerables al intentar apagar las llamas por cuenta propia, por lo que ya se implementan charlas preventivas en coordinación con el programa Pensión 65.
En lo que va del año, la región ya registra más de 280 incendios forestales en sus trece provincias. Aunque la cifra se encuentra momentáneamente por debajo del promedio histórico anual, las autoridades temen que el comportamiento climático y la presencia de focos calientes en zonas de difícil acceso eleven drásticamente las hectáreas dañadas, acercándose a las 60,000 hectáreas perdidas en 2024.
El avance del fuego se ha tornado sumamente peligroso debido a las condiciones climáticas y geográficas. Según Edwin Mancilla Ucañani, representante de la ORGRDS, las corrientes de viento impulsan las llamas a velocidades inusuales de 15 a 20 kilómetros por hora, complicando las labores de contención en una topografía agreste y provocando incendios en zonas donde antes no se reportaban.
Los factores detrás de esta crisis combinan la naturaleza y la acción humana. Por un lado, el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió un incremento de temperaturas y vientos en la sierra sur durante octubre, extendiendo una temporada de incendios que ahora abarca desde marzo hasta noviembre. Por otro lado, persisten malas prácticas como la quema de maleza para la agricultura («rose»), la preparación de alimentos y rituales ancestrales a la Pachamama.
Para hacer frente a la emergencia, las quince compañías de bomberos de la región se encuentran en alerta máxima, apoyadas por la Policía Nacional, el Ejército, brigadistas municipales y voluntarios. Aunque el fin de semana pasado la disponibilidad militar disminuyó por las medidas de seguridad electoral, el Gobierno Regional continúa equipando a los rescatistas y reforzando las capacitaciones en prevención junto a Serfor en más de 20 distritos.