Cusco
Familiares de víctimas de accidente de “Expreso Palomino” exigen la misma celeridad del caso Vinicunca
Siete años del accidente, cuatro años en control de acusación y aún no entra a juicio oral
Familiares de las 23 personas fallecidas y de los más de 30 heridos en el trágico accidente del bus de la empresa Expreso Internacional Palomino, ocurrido en octubre de 2019, protestaron para denunciar la continua dilación en el proceso penal que les impide alcanzar justicia.
A siete años de la tragedia, el caso se encuentra estancado en la etapa de control de acusación desde hace cuatro años. Los deudos advierten que, de continuar la lentitud del sistema judicial, el proceso podría prescribir en tres años, dejando el fatídico hecho en la impunidad.
Las familias de las víctimas señalaron directamente las constantes fallas administrativas y los retrasos procedimentales en el juzgado a cargo del juez Roger Jiménez Luna. Según denunciaron, la remisión de expedientes y resoluciones entre las sedes judiciales de Cusco y Quispicanchi toma semanas e incluso meses.
«Desde noviembre del año pasado no realizamos ninguna diligencia; hemos perdido casi un año. Solo pedimos al juez la misma celeridad que se muestra en otros casos. Todo lo que reclamamos está probado en la carpeta fiscal», manifestó Almendra Pacheco, vocera del grupo de deudos.
Los afectados compararon su situación con el caso del accidente de Vinicunca, el cual pasó a juicio oral en solo dos años a pesar de contar con más de 20 acusados. En contraste, en el caso Palomino, con solo seis procesados y tras siete años transcurridos, el avance es nulo.
En el proceso penal figuran seis personas imputadas, entre ellas los ejecutivos del grupo (los hermanos Rommel, Rosa y Wilman Palomino, el gerente Edwin Goya, el gerente regional Cusco y el copiloto Sebastián Choquehuanca), para quienes la Fiscalía ha solicitado penas superiores a los 10 años de cárcel.
Denuncian “intimidación”
Pacheco también denunció ser víctima de múltiples denuncias judiciales interpuestas por la defensa de la empresa Palomino, la abogada Yeni Vilcatoma con el objetivo de amedrentarla y silenciar el reclamo de justicia. Según explicó, mientras las demandas de las víctimas contra la empresa no registran avances, las querellas en su contra sí se tramitan con inusual rapidez (una de ellas ya fue archivada en Lima por falta de sustento).
Redacción La Última