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Cárceles de Cusco operan con más del doble de internos que su capacidad y presentan fallas de seguridad

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• Los penales de Cusco, Sicuani y Quillabamba albergan a 7,631 internos en espacios diseñados para 3,094 personas. La Contraloría también detectó fallas en las cámaras de vigilancia, el control de visitas y la seguridad de la infraestructura.

Los penales de San Jerónimo, Quillabamba y Sicuani en la región Cusco presentan graves deficiencias de seguridad, infraestructura y control de visitas. Así lo advirtió la Contraloría tras realizar visitas de control entre el 14 y el 18 de setiembre de 2026. Los hallazgos figuran en los informes n.° 13583, 14304 y 14309-2026-CG/GRCU-SVC.
En los tres establecimientos, administrados por la Oficina Regional Sur Oriente Cusco del INPE, conviven 7,631 internos, pese a que su capacidad conjunta es de solamente 3,094 personas. Esto significa que tienen más del doble de reclusos de los que pueden recibir. El penal de Cusco, ex Quencoro, concentra la mayor parte de la población penitenciaria, con 6,989 internos.
Según Contraloría, ninguno de los tres penales conserva las grabaciones de videovigilancia durante los 60 días que exige la normativa. En el penal de Cusco, las imágenes se almacenan entre 19 y 58 días; en Quillabamba, entre 7 y 20 días; y en Sicuani, entre 7 y 30 días.
En el establecimiento de San Jerónimo se cuenta con una cámara inoperativa, 16 equipos sin claves de acceso y no registra sus trabajos de mantenimiento. En tanto que en Quillabamba dos cámaras funcionan en blanco y negro y el monitoreo está a cargo de personal de retén. Sicuani también tiene una cámara defectuosa.
Los penales de Cusco y Quillabamba revisan a las personas y los paquetes que ingresan sin contar con insumos básicos como guardapolvos, guantes, algodón y desinfectantes. Tampoco disponen de equipos de rayos X ni escáneres corporales. En Quillabamba, el único detector de metales está inoperativo y el establecimiento no cuenta con personal exclusivo para estas labores. Estas deficiencias aumentan el riesgo de que ingresen objetos y sustancias prohibidas a los penales.
En el penal de Cusco, la Contraloría encontró alambre de seguridad con anclajes expuestos, mallas y columnetas corroídas y ladrillos desprendidos. También detectó 10 faros de búsqueda inoperativos, cuatro torreones sin equipos de radiocomunicación y nueve escaleras de torreones sin canastillas de protección. Contraloría comunicó estos hallazgos al INPE para que adopte medidas correctivas y subsane las deficiencias que comprometen la seguridad de los establecimientos penitenciarios.

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