Cusco
Cusco se estanca en competitividad: mejora en seguridad, pero retrocede en empleo juvenil y brecha salarial
• La región ocupa por cuarto año consecutivo el séptimo lugar del Índice de Competitividad Regional (INCORE). Perdió posiciones por el aumento de jóvenes que no estudian ni trabajan y una gestión pública deficiente.
Cusco volvió a ubicarse en el séptimo lugar del Índice de Competitividad Regional (INCORE) 2026, elaborado por el Instituto Peruano de Economía (IPE). Con un puntaje de 5,9 sobre 10, la región imperial permanece en la misma posición por cuarto año consecutivo, una señal de que, pese a algunos avances, no consigue dar el salto hacia un mayor desarrollo.
Mientras hubo mejoras en el pilar Instituciones, gracias a una reducción de la delincuencia y mejores condiciones de las comisarías, retrocedió en el pilar laboral, donde cayó seis posiciones debido al deterioro del empleo juvenil y la equidad salarial.
El principal progreso de Cusco se produjo en el pilar instituciones, donde ascendió del puesto 15 al 9. La tasa de victimización por hechos delictivos disminuyó de 34,8 % a 31,5 % de la población urbana y la proporción de comisarías en buen estado aumentó de 28,6 % a 31,5 %.
Sin embargo, el avance fue limitado por la menor aprobación ciudadana a la gestión del Gobierno Regional del Cusco, uno de los indicadores considerados por el índice para evaluar la calidad institucional.
Fata de empleo juvenil
El deterioro más significativo ocurrió en el mercado laboral. Cusco descendió del quinto al undécimo lugar en este pilar debido al aumento de jóvenes que no estudian ni trabajan («ninis»), cuya proporción pasó de 13,6 % a 19,2 %. Una caída de 18 posiciones en este indicador.
A ello se suma un incremento de la desigualdad salarial. La brecha de ingresos entre hombres y mujeres pasó de 20,4 % a 31,7 %: los hombres perciben, en promedio, casi un tercio más de ingresos laborales que las mujeres.
Sin avances
El desempeño de Cusco también muestra signos de estancamiento en otros ámbitos. Se mantiene en el quinto lugar en infraestructura y en el séptimo en educación, aunque persisten importantes brechas en infraestructura educativa y calidad de los servicios.
En salud, ocupa el puesto 12, afectada por indicadores como la anemia infantil y las limitaciones en la cobertura de atención médica.
Además, el turismo continúa siendo uno de los principales motores de la economía regional. Representa el 15,1 % del Producto Bruto Interno (PBI) de Cusco y genera más de 66.000 empleos directos. La ciudad fue reconocida por Tripadvisor como el decimotercer mejor destino turístico del mundo para viajar en 2026. Sin embargo, ese dinamismo no se refleja en una mejora de la competitividad.
Pocos resultados
El informe también pone en evidencia una paradoja. Cusco recibe cada año miles de millones de soles por concepto de canon minero, regalías y transferencias del Estado. Recientemente, el Gobierno regional anunció una inversión superior a S/323 millones para la construcción de la carretera Yauri–Suykutambo, que facilitará el acceso al complejo arqueológico de T’aqrachullo.
No obstante, este tipo de proyectos contrasta con una ejecución presupuestal que sigue mostrando limitaciones. Según el INCORE, menos de tres de cada diez cusqueños aprueban la gestión del gobierno regional, mientras que la región ocupa el puesto 12 en el pilar entorno económico, lejos de Arequipa (4) y Moquegua (1).
En otras palabras, la disponibilidad de recursos públicos aún no se traduce en mejores servicios, mayor formalidad laboral, reducción de las brechas sociales ni un incremento sostenido de la productividad.
Las autoridades que asumirán funciones tras las elecciones de 2026 recibirán una región con un enorme potencial económico y turístico, pero también con desafíos estructurales: alta informalidad laboral, creciente exclusión de los jóvenes del mercado de trabajo, desigualdad salarial entre hombres y mujeres y una gestión pública que todavía no logra convertir el crecimiento en desarrollo para la población.
Redacción La Última