Cusco
Los municipios de Santiago y Megantoni estarían siendo usados como centros de campaña electoral
• Denuncias públicas en Santiago, señalan al alcalde Sergio Sullca de presuntamente obligar a trabajadores a pagar 100 soles para la cena por sus cumpleaños. En Megantoni, el regidor Jhon Luna utilizó el desfile de aniversario para hacer proselitismo con personal municipal.
Los trabajadores de la Municipalidad Distrital de Santiago habrían sido obligados a pagar 100 soles para asistir a la cena de cumpleaños del alcalde Sergio Sullca Condori, realizado el 24 de julio en el salón de eventos de Casa Blanca. No se trataría de un aporte voluntario, ya que quienes se negaron habrían sido advertidos de que sus contratos no serían renovados.
La denuncia, hecha pública en redes sociales, revela una práctica de presión y abuso de autoridad que convertiría a la comuna en una caja de recaudación para la campaña del alcalde, quien es candidato a la alcaldía provincial del Cusco por la Alianza Venceremos. La gestión de Sullca utilizaría ese mismo mecanismo, bajo el disfraz de colaboración, para financiar actividades electorales.
El caso no es aislado. A menos de 500 kilómetros, en Megantoni, el regidor y candidato a la alcaldía por el partido Juntos por el Perú, Jhon Luna Vásquez, habría incurrido en una conducta similar. El pasado 6 de julio, durante el desfile oficial por el aniversario del distrito, Luna Vásquez habría instrumentalizado el acto cívico para favorecer su candidatura.
Una denuncia formal, presentada ante la Procuraduría de la Municipalidad de Megantoni, acusa a Luna Vásquez de presionar a trabajadores ediles de diversas modalidades para que participaran en el desfile haciendo campaña a su favor. La denuncia, presentada con reserva de identidad, señala que el regidor incurrió en presuntos delitos de abuso de autoridad y peculado de uso, al desviar la finalidad de un acto oficial del Estado para beneficio de su postulación particular, vulnerando además el deber de neutralidad en periodo electoral establecido por el Jurado Nacional de Elecciones.
Los dos casos comparten el mismo patrón: la estructura municipal como extensión de la campaña electoral. Se trataría de una instrumentalización del aparato estatal durante los procesos electorales para favorecer a la autoridad de turno que busca ascender de cargo. Estas prácticas se aprovecharían de la vulnerabilidad de los regímenes laborales en la administración pública, especialmente en los cargos de confianza o contratos temporales, donde la falta de estabilidad expone a los trabajadores a este tipo de presiones, y la continuidad laboral se condicionaría al respaldo político o a la contribución económica forzada.