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Menos recursos para inversión y más deuda: así recibirán las nuevas autoridades las cuentas del Cusco

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• Un análisis de Erick Chuquitapa, economista de REDES y docente de la Unsaac, advierte que el presupuesto regional y municipal caerá 6,3 % en 2027 y que el gasto de capital tendrá un recorte de 22,2 %. El investigador plantea revisar las obras en marcha y ordenar nuevas inversiones.Las autoridades que sean elegidas en octubre tendrán que gobernar con menos recursos para inversión. El presupuesto conjunto del Gobierno Regional del Cusco y las 116 municipalidades de la región pasará de S/7 023,6 millones aprobados para 2026 a S/ 6 580,8 millones propuestos para 2027. Una reducción de 6,3 %.El recorte será mayor en el gasto de capital. El monto destinado a inversiones y otros gastos de capital caerá en S/685 millones, equivalente a 22,2 %. La reducción será más pronunciada en el Gobierno Regional del Cusco, donde el gasto de capital caerá 45,3 %. En las municipalidades disminuirá 12,2 %. Al mismo tiempo, el servicio de la deuda municipal aumentará 82,2 %.El análisis pertenece a Erick Chuquitapa Rojas, economista de REDES y docente de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco (Unsaac). El investigador sostiene que las cifras deberían convertirse en un punto de partida para discutir las propuestas de los candidatos.“Las propuestas electorales tienen que partir de una pregunta básica: ¿con qué recursos se van a ejecutar?”, plantea Chuquitapa. A su juicio, las nuevas autoridades tendrán que conocer primero las obligaciones que recibirán antes de asumir nuevos compromisos.Un GORE con menos margen para invertirEl presupuesto propuesto para el Gobierno Regional del Cusco asciende a S/3 221,6 millones para 2027. Son S/299,1 millones menos que los S/ 3520,7 millones aprobados para 2026. La reducción alcanza 8,5 %.El cambio también modifica la composición del presupuesto. El gasto corriente aumentará 3,7 %, mientras que el gasto de capital caerá 45,3 %. El servicio de la deuda, por su parte, crecerá 63,2 %. Así, el gasto corriente pasará de representar 72,3 % del presupuesto regional a 81,9 %. El gasto de capital bajará de 26,4 % a 15,8 %.Para Chuquitapa, esta situación obliga a revisar con cuidado la cartera de inversiones que recibirá la próxima gestión. “Una menor asignación no significa automáticamente que una obra esté paralizada”, advierte. Puede responder a la culminación de proyectos, cambios en los cronogramas o falta de recursos para determinadas etapas.Por eso, recomienda revisar cada proyecto antes de incorporar nuevas obras al presupuesto. La nueva administración debería conocer cuánto se ha ejecutado, qué compromisos contractuales están pendientes, qué recursos necesita cada proyecto y cuáles son sus hitos para 2027.El presupuesto también muestra una mayor presión del gasto corriente. Personal y obligaciones sociales aumentará S/93 millones y explica prácticamente todo el incremento neto del gasto corriente, que será de S/93,1 millones. Bienes y servicios se mantendrá alrededor de S/240,7 millones.Chuquitapa señala que estos datos muestran cómo cambia la estructura presupuestal, pero no permiten determinar por sí solos si existe un exceso de burocracia o un deterioro en la calidad de los servicios. Para eso se necesita revisar las obligaciones y la situación de cada unidad ejecutora.*¿De dónde saldrá el dinero?*El análisis también identifica cambios en las fuentes de financiamiento del GORE. Las operaciones oficiales de crédito pasarán de S/ 150 millones en 2026 a cero en la asignación inicial propuesta para 2027. Los recursos determinados disminuirán de S/700,2 millones a S/564,7 millones. Los recursos ordinarios caerán S/21,8 millones.En contraste, los recursos directamente recaudados aumentarán S/8,1 millones. La reducción conjunta de las asignaciones por crédito y recursos determinados suma S/285,5 millones. Esa cifra representa el 95,4 % de la reducción neta del presupuesto regional.Chuquitapa considera importante mirar estos cambios antes de prometer nuevas inversiones. No basta con conocer cuánto cuesta una obra. Hay que saber con qué fuente se financiará, cuánto requerirá cada año y qué obligaciones dejará para las siguientes gestiones.El investigador también advierte que un aumento de los recursos directamente recaudados no significa que ese dinero ya esté disponible. Se trata de una previsión presupuestaria cuya recaudación deberá verificarse durante el ejercicio.*Las municipalidades también tendrán menos para invertir*Las 116 municipalidades del Cusco tendrán en conjunto un presupuesto propuesto de S/3 359,2 millones para 2027. Son S/143,7 millones menos que el presupuesto aprobado para 2026.El gasto corriente municipal caerá 1,6 % y el gasto de capital disminuirá 12,2 %. La principal diferencia aparece en el servicio de la deuda, que aumentará S/138,8 millones y pasará de representar 4,8 % del presupuesto municipal a 9,2 %.Según Chuquitapa, este incremento no debe confundirse con mayores recursos para nuevas obras. “Lo relevante será contrastar el financiamiento anual de las inversiones con sus hitos físicos y contractuales antes de asumir nuevos compromisos”, sostiene.Los cambios en las fuentes de financiamiento también son importantes. Los recursos ordinarios caerán S/153,4 millones, una reducción de 68,7 %. Los Recursos Determinados disminuirán S/36,7 millones. En cambio, los recursos directamente recaudados aumentarán S/48,1 millones.El investigador plantea que las nuevas autoridades municipales deberán revisar de manera particular el origen y destino de sus recursos. No todos pueden utilizarse para los mismos fines y una mayor disponibilidad presupuestaria en una fuente no implica necesariamente que pueda financiar cualquier proyecto.*La Convención concentra la mayor caída*La reducción tampoco será igual en todas las provincias. La Convención concentra la mayor caída del gasto de capital, con S/269,7 millones menos. La cifra supera incluso la reducción neta de S/264,1 millones registrada en el conjunto de las municipalidades. Las otras 12 provincias acumulan un aumento neto de S/5,6 millones, aunque ocho también reducirán su gasto de capital.Espinar y Chumbivilcas compensan parte de las caídas. En Espinar, siete de sus ocho municipalidades aumentan su gasto de capital. En Chumbivilcas ocurre lo mismo en siete de sus ocho municipalidades.La diferencia también aparece en las fuentes de financiamiento. La Convención pierde S/ 305,8 millones de recursos determinados, mientras que Espinar aumenta S/ 128,8 millones y Chumbivilcas S/ 92,2 millones. A escala regional, 70 de las 116 municipalidades reducirán su gasto de capital y 46 lo aumentarán.Para Chuquitapa, estas diferencias impiden plantear una sola respuesta para todos los gobiernos locales. Cada autoridad tendrá que revisar su cartera de proyectos, sus fuentes de financiamiento y sus obligaciones antes de definir nuevas prioridades.*¿Qué deberían hacer las nuevas autoridades?*El primer paso, según Chuquitapa, debería ser conocer exactamente qué reciben y qué obligaciones heredan. En el GORE y en las municipalidades, las nuevas autoridades tendrán que revisar las inversiones en marcha, los contratos vigentes, los cronogramas de pago y los recursos necesarios para concluir los proyectos. Solo después deberían definir nuevas obras.El segundo paso será vincular cada promesa con una fuente de financiamiento. Chuquitapa considera insuficiente anunciar una obra y mencionar únicamente su costo total. Una propuesta responsable debe indicar cuánto costará cada año, de dónde saldrá el dinero y qué otras obligaciones tendrán que atender.El tercer paso será revisar el peso de la deuda. El servicio de deuda aumentará en ambos niveles de gobierno y, en el caso municipal, tendrá un peso mucho mayor en el presupuesto. Por eso, el investigador recomienda conocer los cronogramas de pago antes de asumir nuevos compromisos.El cuarto será coordinar entre gobiernos regionales y locales sin confundir competencias. Las municipalidades concentran el 78,8 % del gasto de capital conjunto propuesto. Para Chuquitapa, esto hace necesario coordinar proyectos que tengan impacto provincial o regional, pero sin asumir que el GORE puede financiar automáticamente las obras municipales. “El cambio presupuestario es un punto de partida, no una medida del desempeño futuro”, sostiene Chuquitapa.El análisis compara asignaciones presupuestarias de 2026 y 2027, no niveles de ejecución. Además, el presupuesto propuesto todavía puede cambiar. Para las nuevas autoridades, sin embargo, el mensaje es que antes de prometer nuevas obras, tendrán que saber cuánto dinero recibirán, cuánto deberán pagar y qué proyectos tendrán que terminar.

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