Cusco
Madre de Nathaly Salazar suplica que se continúe búsqueda en Cusco
La familia de Nathaly Salazar, turista que desapareció hace siete años tras un accidente
suscitado en una tirolesa, en el distrito de Maras Urubamba, demandaron a través de un
medio de Madrid España, para que el consulado de este país en el Perú, no cese en la
búsqueda del cuerpo de su hija. Ellos consideran, que esa es la única forma de hacer justicia.
La madre de la visitante, Alexandra, señaló, en la entrevista realizada, por la periodista,
Tamara Morillo, aun el 30 de noviembre del presente año, que las dos personas, implicadas en
este caso, Jainor Huillca (taxista) y Luzgardo Pillco (instructor), a pesar de que efectivizaron su condena, nunca cumplieron los requisitos que les impuso el juez: decir dónde está su hija y
pagar la indemnización de acuerdo a ley.
A la fecha, según indica, la madre de la víctima, en elPeriódico, de Madrid, ambos sentenciados ya salieron en libertad y lo habrían festejado con una foto en redes sociales afirmando: “lo que vivimos nos hizo más fuertes”.
“Sabemos por nuestro abogado que Jainor (el taxista pirata) ha pedido que se le retiren los
antecedentes penales para poder seguir estudiando para ser policía”. El curso lo empezó en
prisión. “¿Qué clase de policía va a ser?”, señaló la madre de Nathaly Salazar.
Asimismo, indicó que ellos le solicitaron al fiscal, que por favor no se les quiten los
antecedentes sin que digan donde está su hija, por lo menos, por ese lado, quieren obligarlos
para que confiesen esta verdad oculta hasta la fecha.
La hipótesis oficial, la que impera -la que dieron por buena- es que aquel día Nathaly tuvo un
accidente en una tirolina que cruzaba el citado valle. Se desató un temporal, una fuerte lluvia y
fallaron los frenos. Dicen que murió en el acto. Detuvieron a Luzgardo Pillco y a Jainor Huillca.
Ambos dijeron que había muerto. Que, tras fallecer subida en la atracción “por miedo”, tiraron
su cuerpo. Homicidio culposo (imprudente), dictó la sentencia.
( …) Alexandra, continúa, “no hubo una investigación, no hubo nada. Ese es el principal
problema ahí para no encontrar a los desaparecidos. Sobre todo, creer que porque son turistas siempre se van a drogar, siempre van a estar en la montaña drogados, y aparecer después”.
“Mi grito de auxilio ahora es hacia las autoridades españolas, que no nos abandonen, que nos
sigan ayudando por medio del consulado español en Perú, para que se haga justicia para mi
hija, para poder encontrarla. Ya no puedo más”, llora, “no sé cómo más buscarla, no sé cómo
más llegar al corazón de la gente para que me digan dónde está mi hija. Por favor, se lo
suplico, ayúdennos, no podemos más”., culmina la entrevista, en el diario madrileño,
el Periódico.