Cusco
Familiares de joven arrollado por un bus en Cusco exigen investigar a sus acompañantes
Los familiares de Jean Pierre Azarte Cueva (30), quien murió tras ser arrollado por un bus de transporte público el pasado sábado 15 de agosto, exigen una investigación rigurosa para determinar la responsabilidad de las personas que lo acompañaban ese día.
En las imágenes de las cámaras de seguridad se observa a tres jóvenes descender de una camioneta blanca por el lado derecho hacia la vereda. Posteriormente, un sujeto con polo negro obliga a Jean Pierre a bajar por el lado izquierdo hacia la pista, provocado que este caiga a la vía. En ese momento, transita un auto blanco y, acto seguido, el bus que le provocó la muerte.
«En el interrogatorio, estas tres personas lo han negado. Sin embargo, en la visualización de las cámaras se aprecia la participación activa de los involucrados, por lo que serían presuntos autores del delito contra la vida, el cuerpo y la salud, así como de exposición a peligro y omisión de socorro», declaró el abogado de la familia, Walter Martiarena Ríos.
Entre los implicados figura Tito Uscahuamán Saraya, quien sería el individuo de polo negro que hizo bajar a la víctima. Las circunstancias del hecho aún deben esclarecerse para determinar la responsabilidad penal de los intervenidos, quienes permanecen detenidos en la Unidad de Tránsito.
«Hay cuatro detenidos: Willy Laura (41), conductor del bus de la empresa Santa Cruz (placa CJQ-189), Alexander David Mita Mendoza (30), Tito Uscahuamán Saraya (32) y Mariluz Soana. Con estos tres últimos estuvo bebiendo en la discoteca y fueron quienes lo abandonaron», detalló el abogado.
Familiares exigen justicia
La muerte de Jean Pierre representa una pérdida irreparable para su familia, especialmente para su madre viuda Beatriz Cueva, de quien era el principal apoyo moral y hasta económico. El joven, contador de profesión, también apoyaba a su hermana menor para que culminara sus estudios universitarios.
Ana Paola Azarte Cueva, hermana de la víctima, señaló que Jean Pierre era un joven tranquilo y que los detenidos no eran sus amigos. Asimismo, solicitó una investigación profunda y no descarta que haya sido dopado («pepeado») antes de ser abandonado.
Agregó también que la víctima había cobrado su sueldo recientemente, pero ni el dinero ni sus teléfonos celulares han sido encontrados. El registro de las cámaras de vigilancia fue clave para ubicar la camioneta blanca, dado que los acompañantes omitieron detalles en sus declaraciones iniciales.
El caso continúa en proceso de investigación mientras sus familiares exigen justicia.
Redacción La Última